Esta obra está publicada bajo la licencia
Gestión educativa inclusiva y formación profesional de estudiantes LGBT+ en universidades mexicanas
Inclusive educational management and professional training of LGBT+ students in mexican universities
Milton Carlos Berzunza Criollo 
Orcid de autores: https://orcid.org/0000-0001-6523-9168
1 Universidad de Oriente, Av. Chanyokzonot Tab Cat. 10344 y 10345, Valladolid, Yucatán, México.
*Autor correspondiente: milton.berzunza@uno.edu.mx (M. Berzunza).
Fecha de recepción: 17 06 2025. Fecha de aceptación: 12 09 2025
RESUMEN
Este artículo tiene una orientación cualitativa y se enfoca en explorar las percepciones, experiencias y propuestas de estudiantes universitarios LGBT+ respecto a la gestión educativa inclusiva y su impacto en la formación profesional dentro de instituciones de educación superior en México, particularmente en la Universidad de Oriente, en Valladolid, Yucatán, México. Se realizaron grupos focales en las que los participantes externaron sus opiniones, encontrándose que esta institución les ofrece seguridad y libertad para expresar su identidad de género y preferencia sexuales, opinando también sobre aspectos en los que se puede mejorar y proyectar mayor inclusión a futuras generaciones y que éstas puedan cursar estudios universitarios sin ocultarse. Las personas entrevistadas perciben que se debe capacitar al personal docente y administrativo para comprender a la comunidad LGBT+ y saber cómo actuar en el aula para evitar actos de discriminación, ya sea de forma involuntaria o de forma directa, asimismo, perciben que a diferencia de otras instituciones del mismo nivel, su universidad tiene un avance en cuestiones de inclusión, puesto que identifican que hay avances en cuanto al lenguaje no sexista y actividades que promueven la salud en la pluralidad sexual.
Palabras clave: gestión educativa; inclusión educativa; diversidad sexual; educación superior.
ABSTRACT
This article adopts a qualitative approach and focuses on exploring the perceptions, experiences, and proposals of LGBT+ university students regarding inclusive educational management and its impact on professional development within higher education institutions in Mexico—specifically at the Universidad de Oriente in Valladolid, Yucatán. Focus groups were conducted in which participants shared their perspectives. The findings indicate that the institution provides them with a sense of safety and the freedom to express their gender identity and sexual orientation. Participants also identified areas for improvement in order to foster greater inclusion for future generations, enabling them to pursue higher education without the need to conceal their identities. Interviewees emphasized the importance of training academic and administrative staff to understand the LGBT+ community and respond appropriately in classroom settings to prevent both unintentional and overt acts of discrimination. Furthermore, they perceive that, in comparison to other institutions at the same level, their university has made significant progress in inclusion, particularly in the use of non-sexist language and in promoting health-related activities that embrace sexual diversity.
Keywords: educational management; educational inclusion; sexual diversity; higher education.
INTRODUCCIÓN
En los últimos años, la inclusión educativa se ha consolidado como un eje fundamental en las políticas y prácticas de las instituciones de educación superior a nivel mundial, promoviendo la eliminación de barreras desde el currículo hasta la enseñanza (UNESCO, 2023). No obstante, este compromiso global enfrenta múltiples desafíos al trasladarse al ámbito universitario, donde la igualdad formal muchas veces no se traduce en igualdad sustantiva para el estudiantado.
En el contexto mexicano, persisten situaciones de discriminación y barreras que limitan el acceso equitativo a los servicios académicos y administrativos para estudiantes con diversidades sexogenéricas. Investigaciones han mostrado que, aunque existen iniciativas institucionales, las personas trans continúan experimentando exclusión en el acceso a la educación superior (Espinoza & Rodríguez Jiménez, 2020; Juárez et al., 2025). De igual forma, estudios recientes señalan que una parte importante del estudiantado LGBT+ enfrenta agresiones verbales, estigma y exclusión en los espacios universitarios (Durán Rosado, 2025). Asimismo, se ha documentado que, a pesar de los avances normativos y de la creación de programas institucionales en favor de la diversidad, persisten tensiones entre los discursos de inclusión y las prácticas cotidianas que reproducen desigualdad en las aulas (Ruiz Utrilla & Evangelista García, 2022). En otras regiones universitarias, también se observa que la dimensión de desarrollo de políticas inclusivas es la más débil, mientras que las culturas inclusivas suelen ser más valoradas por el estudiantado (Clavijo et al., 2024).
Este panorama justifica la necesidad de indagar en las experiencias de los estudiantes universitarios LGBT+, ya que comprender sus percepciones permite visibilizar tanto los avances normativos e institucionales como las barreras que aún obstaculizan la construcción de espacios educativos verdaderamente inclusivos. La inclusión no puede limitarse a la promulgación de políticas o a la creación de programas específicos, sino que requiere transformar las prácticas cotidianas de enseñanza, convivencia y gestión universitaria (Durán Rosado, 2023). En este sentido, dar voz al estudiantado LGBT+ resulta esencial para reconocer las dinámicas de discriminación que persisten en la vida universitaria, pero también para rescatar sus estrategias de resistencia y propuestas de cambio (Ruiz Utrilla & Evangelista García, 2022).
En consecuencia, el presente estudio busca aportar al diseño de estrategias de gestión educativa que fortalezcan la equidad y el respeto a la diversidad sexual y de género como componentes centrales de la formación profesional. Este enfoque no solo responde a compromisos internacionales en materia de derechos humanos y educación inclusiva, sino que también contribuye a construir universidades más democráticas, donde la diversidad sea reconocida como una riqueza y no como un obstáculo. Desde una orientación cualitativa, el objetivo general de la investigación es explorar las percepciones, experiencias y propuestas de estudiantes universitarios LGBT+ respecto a la gestión educativa inclusiva y su impacto en la formación profesional dentro de instituciones de educación superior en México, visibilizando tanto los avances como las tensiones existentes en la construcción de entornos educativos verdaderamente inclusivos, que reconozcan la diversidad sexual y de género como una dimensión clave de la equidad en el ámbito universitario.
Hablar de inclusión en el contexto educativo implica mucho más que asegurar el acceso a las aulas: se trata de construir espacios donde cada persona pueda desarrollarse plenamente, siendo reconocida en su dignidad y diversidad. En este sentido, una gestión educativa inclusiva requiere de una revisión profunda de las dinámicas institucionales, con especial atención a aquellas que históricamente han marginado a comunidades como la LGBT+. Las universidades, lejos de ser territorios neutrales, pueden reproducir desigualdades si no se transforman activamente sus prácticas, estructuras y discursos (Pérez & Gómez, 2022).
La inclusión impacta directamente en la experiencia del estudiantado LGBT+: cuando se sienten aceptados y respetados, su desempeño académico mejora, su autoestima se fortalece y su proyección profesional adquiere mayor claridad. Un entorno universitario que reconoce y respeta la diversidad sexual y de género no solo facilita el aprendizaje, sino que promueve una ciudadanía crítica y empática (Rodríguez y Hernández, 2023).
Para ello, el respaldo institucional es clave. Los programas de tutoría, la atención psicológica sensible a la diversidad, los grupos de acompañamiento y la existencia de redes estudiantiles LGBT+ generan condiciones propicias para que este alumnado pueda vivir su identidad con seguridad. Estos espacios, además, permiten desarrollar habilidades sociales, profesionales y políticas fundamentales para su inserción laboral y participación en la vida pública (Rodríguez y Hernández, 2023).
Por otro lado, el rol del profesorado cobra una importancia crucial: contar con docentes formados en pedagogías inclusivas es indispensable para crear ambientes de respeto. Como afirman Martínez y Sánchez (2022), una educación verdaderamente inclusiva no solo evita reproducir discriminaciones, sino que integra activamente la diversidad como un eje central del proceso formativo.
Diversas universidades mexicanas han comenzado a responder al llamado de una educación más equitativa e inclusiva para las personas LGBT+. Algunas de estas instituciones han puesto en marcha políticas, campañas y reformas que, aunque incipientes, representan avances significativos.
En la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el trabajo del Programa Universitario de Estudios de Género (PUEG) ha sido fundamental para visibilizar la diversidad sexual en el ámbito académico. A través de investigaciones, actividades formativas y lineamientos contra el acoso, se ha contribuido a generar un entorno más consciente de los derechos humanos (López Castañeda, 2019). La Universidad de Guadalajara (UdeG) ha adoptado acciones como el reconocimiento de la identidad de género en documentación oficial, la oferta de materias optativas con enfoque de género y la creación de redes de atención ante situaciones de violencia, lo cual ha favorecido el desarrollo de una cultura institucional más sensible (Martínez Buenabad y Robles Serrano, 2024). Asimismo, la ANUIES ha promovido entre sus instituciones afiliadas la incorporación de políticas inclusivas alineadas con estándares internacionales como los de la UNESCO. No obstante, persiste el desafío de cerrar la brecha entre la formulación de estas políticas y su puesta en práctica (Ulises, 2022).
Otras universidades han implementado estrategias destacadas: la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) ha trabajado en la formación del personal docente y administrativo sobre temas de género, mientras que la Universidad Autónoma de Coahuila (UAdeC) ofrece apoyo psicosocial mediante su Oficina “Nancy Cárdenas”. La Universidad Veracruzana (UV) también ha sido pionera en permitir que los estudiantes actualicen sus documentos escolares conforme a su identidad de género, fortaleciendo así su política de respeto a la diversidad (Centro de Políticas de Género, 2024a; Universidad Autónoma de Coahuila, 2025; Universidad Veracruzana, 2024). Sin embargo, estos avances enfrentan limitaciones. La falta de presupuesto, continuidad y seguimiento institucional, así como las resistencias culturales dentro de las propias comunidades académicas, siguen siendo barreras importantes para una transformación estructural más profunda (Acuña-Rodríguez, 2021).
Las políticas institucionales adquieren verdadero sentido cuando se contrastan con las vivencias del estudiantado. Escuchar sus voces permite dimensionar tanto los avances como los retos persistentes en materia de inclusión. En un estudio reciente en la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, se halló que más del 90% del alumnado LGBT+ encuestado había experimentado insultos homofóbicos, y más del 60% reportó acoso. Esta realidad evidencia que la discriminación sigue presente, incluso en espacios con normativas inclusivas (Castro Calderón et al., 2023). En otros casos, la exclusión se manifiesta de forma más sutil. En la Universidad Autónoma Chapingo, por ejemplo, se han identificado prácticas de homofobia simbólica, como burlas, invisibilización de temas LGBT+ en el currículo y microagresiones verbales (Santos Gaucín, 2023). Este tipo de comportamientos puede deteriorar el bienestar emocional de las y los estudiantes, al tiempo que obstaculiza su desarrollo académico. Sin embargo, también hay relatos que muestran ambientes más receptivos. En la Universidad Veracruzana, una encuesta reveló que muchos estudiantes LGBT+ perciben una mayor apertura institucional, aunque persisten ciertos prejuicios por parte de docentes (Universidad Veracruzana, 2023). Esto demuestra que la inclusión no se vive de forma homogénea y que varía dependiendo del contexto y del compromiso del personal universitario.
Ante estos contrastes, el papel de los colectivos estudiantiles ha sido fundamental. En lugares como Chiapas, estas agrupaciones han sido espacios de resistencia, articulación política y contención emocional. Además de ofrecer acompañamiento, promueven el reconocimiento de derechos y contribuyen a una cultura universitaria más crítica y justa (Ruiz y Evangelista, 2022).
El profesorado tiene un rol insustituible en la construcción de entornos educativos inclusivos. Más allá de su función académica, su actitud frente a la diversidad incide profundamente en la experiencia estudiantil. Como señala López Castañeda (2019), contar con normativas no basta si el personal docente no está capacitado para implementarlas. La formación continua en temas de diversidad sexual, derechos humanos y pedagogía inclusiva debe ser un eje estratégico de las políticas universitarias.
Instituciones como la UNAM y la UdeG han comenzado a ofrecer talleres y programas de sensibilización enfocados en la prevención de la violencia por razones de género y orientación sexual. La ANUIES también ha llamado a transversalizar la perspectiva de inclusión desde la formación inicial del profesorado (Ulises, 2022). En el caso de la Universidad Autónoma de Sinaloa, la Universidad Autónoma de Coahuila y la Universidad Veracruzana, se han desarrollado diplomados, asesorías y materiales especializados para brindar herramientas prácticas al personal académico (Centro de Políticas de Género, 2024b; Universidad Autónoma de Coahuila, 2025; Universidad Veracruzana, 2024).
Para que estas acciones tengan un impacto sostenible, es necesario que se integren como parte de la cultura institucional, que se evalúen periódicamente y que se adapten a las realidades cambiantes del estudiantado. Solo así será posible consolidar una universidad verdaderamente inclusiva, donde el respeto a la diversidad no sea una excepción, sino la norma.
METODOLOGÍA
Esta investigación se desarrolla desde una orientación cualitativa con un enfoque fenomenológico, cuya finalidad es adentrarse en la comprensión profunda de las vivencias de estudiantes que se identifican como parte de la comunidad LGBT+ dentro del ámbito universitario en Valladolid, Yucatán, específicamente en la Universidad de Oriente. Es por lo que, la investigación se centra en los significados que los propios participantes otorgan a sus experiencias educativas (Van Manen, 1990; Moustakas, 1994).
Se asume que el entorno educativo no constituye un espacio imparcial, sino un contexto donde se manifiestan y reproducen relaciones de poder, normas sociales y discursos que influyen en la forma en que los sujetos construyen su identidad y su pertenencia (Bernstein, 1990); Hooks, 1994). En este sentido, se pretende comprender cómo los jóvenes LGBT+ interpretan las dinámicas de inclusión y exclusión que enfrentan a lo largo de su formación, considerando tanto los lineamientos institucionales como las prácticas que ocurren en la vida cotidiana universitaria, tanto de docentes, personal administrativo y directivo, así como de sus pares académicos.
Desde esta mirada, se reconoce la importancia de la experiencia vivida, que se expresa a través de emociones, vínculos personales y condiciones socioculturales específicas (Van Manen, 2016). La fenomenología, por tanto, ofrece un marco pertinente para acercarse a las voces de sujetos históricamente marginados en la investigación educativa (Díaz-Barriga, 2009), como lo son quienes pertenecen a la diversidad sexual y de género.
Para obtener la información se diseñó una guía de preguntas que están relacionadas con la percepción de las experiencias vividas en la institución como parte de la comunidad antes mencionada, sobre la libertad que se siente al expresar su identidad, sobre la percepción sobre los apoyos, servicios y normatividad institucional con relación a la comunidad, la capacitación sobre el tema y el trato que reciben de sus docentes, sobre si la universidad promueve espacios seguros y de apoyo para ellos y cómo podría mejorarse la atención. Esta guía se aplicó en 2 entrevistas grupales, cada una con 6 estudiantes, que, como se mencionó previamente, se identifican y asumen como parte del colectivo LGBT+. Es importante destacar que se invitó a una persona y ésta fue invitando a las personas que conocía de la universidad, hasta integrar al menos 6 personas por sesión grupal, para mantener la confidencialidad de ellas, cada una eligió el nombre con el que se le mencionará en los resultados.
La utilización de grupos focales como estrategia para obtener información se justifica en la posibilidad de acceder a narrativas individuales y colectivas que permiten explorar los sentidos profundos asociados al tránsito por la universidad. Esta estrategia cualitativa también posibilita comprender cómo se configuran sentidos compartidos en torno a temas como la inclusión, el rechazo, el empoderamiento y las expectativas de cambio institucional (Gubrium & Holstein, 2001).
Para el análisis de los datos, se transcribieron las respuestas agrupándose en las categorías mencionadas previamente sobre las preguntas, presentándose de forma narrativa, con el objetivo de escuchar las voces de las personas participantes, en su contexto natural.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Como se mencionó en el apartado anterior, las entrevistas grupales estuvieron integradas por estudiantes que se auto perciben como parte de la comunidad LGBT+ y cursan la Licenciatura en Desarrollo Turístico, permitieron acceder a vivencias personales y colectivas sobre sus experiencias en la universidad educativas, vivencias de exclusión i inclusión, así como intentos por construir espacios seguros institucionales. Se realizó una descripción narrativa con base en las preguntas por su capacidad de representar emociones compartidas y tensiones recurrentes.
Percepción general sobre ser estudiante LGBT+ en la universidad
A partir de la pregunta “¿Cómo describirías tu experiencia general como estudiante LGBT+ en tu universidad?”, se recogieron relatos que permiten identificar la percepción general, sobre ello Manuel afirma “Yo en lo personal yo creo que bien. En general no he tenido ningún problema en cuanto a expresarme como soy o quizá mi identidad. No es tan radical como el hecho de que de la nada diga soy trans, porque sé que es un poco más impactante para la gente el hecho de ver a una persona así, pero en cuanto a eso yo no he tenido problemas en cuanto a cómo me tratan, cómo se refieren a mí, tanto los profesores, compañeros, las personas que son de mi círculo social y en general me agrada el hecho de ver que hay tantas personas que son parte de la comunidad y que también son parte de mis amistades.”, sobre el mismo tema Nando continuó “…los demás estudiantes de la universidad puesto de que no es que te traten mal, creo que tal vez hay personas que desde su perspectiva aún están errados en el tema de ver a dos chicos o dos chicas estando juntos y hasta cierto punto puede causar incomodidad, cosa que aquí no he visto, pero en otras escuelas sí. Entonces considero que en la Universidad de Oriente pues no te discriminan por ser parte de la comunidad.”. Rox cuenta su experiencia al respecto “Yo creo que entré a la universidad siendo una persona completamente diferente, como que a diferencia de, no sé si de los que estamos aquí presentes, yo estaba muy cerrada, o sea, sí sabía mi orientación, pero no estaba abierta a expresarlo de esa manera. Pero creo que con las amistades que fui obteniendo pues ya fui cambiando la manera en que yo lo expreso y siento que la universidad igual es un lugar seguro, un espacio que me brinda esa confianza para poder pues digamos andar con esa seguridad de que nadie me va a decir nada.”, Manuel complementó lo anterior diciendo “yo quiero agregar que de hecho sí es muy real lo que dice Rox porque igual creo que las personas aquí te ayudan mucho a sentirte más en confianza” a lo que Noemí aclaró “Yo te doy un ejemplo, o sea por ejemplo aquí yo me siento más con la confianza de expresarme, o sea de si quién soy o mis gustos. Pero cuando yo vuelvo a mi casa es totalmente diferente y más viniendo de una comunidad (rural). Porque por ejemplo aquí está como que no se ve, pero en realidad se ve más normalizado acá que en las comunidades que son más cerradas y que todavía es peor.” Yayis también cuenta su experiencia “Pues personalmente no me considero ni fuera de lugar, nunca me he sentido señalada al respecto. Siento que ya en general, por nuestras generaciones de hoy en día, ya es como un tema muy normal. Y pues afortunadamente, en lo personal, nunca me ha tocado que sea señalada de forma negativa por ello” Con lo que Juju también coincidió “Pues en mi caso, hablando en el ambiente de la universidad, pues nunca me he sentido igual como que rechazado o excluido, pues siendo parte de la comunidad LGBT. O sea, hasta puedo decir que me da más como que la facilidad y la confianza de poder pues tanto expresarme y demostrar pues quién soy. O sea, realmente no he tenido como que ese miedo de ocultarlo” a lo que Miriam agregó “… y tampoco es como que haya cierto rechazo cuando se preguntan…Y pues hasta ahorita pues digamos que ni mal ni bien” y finalmente Yaya dijo “En mi caso, pues no es algo que yo esté exponiendo todo el tiempo, por lo cual no mucho las personas lo saben, pero los pocos amigos que tengo pues saben de mis preferencias, y pues me han aceptado y no me han juzgado para nada en esa parte.”
Con base en lo expresado por las personas entrevistadas, se tiene que sienten libertad en su institución por mostrarse como son, percibiéndola como un espacio seguro, considerando las características de sus pares académicos, docentes y en general. Si bien existen algunos factores como el contexto urbano de la institución más abierto que las comunidades rurales de alrededor, este es un factor que contribuye a la libertad percibida.
Los resultados obtenidos dialogan estrechamente con lo planteado en el marco teórico: mientras que la literatura subraya la persistencia de discriminación y exclusión en instituciones de educación superior mexicanas (Durán Rosado, 2025; Espinoza & Rodríguez Jiménez, 2020), las narrativas de los participantes revelan una experiencia distinta en su contexto inmediato, donde predomina la percepción de la universidad como un espacio seguro que facilita la expresión de identidades diversas. Este contraste sugiere que, si bien persisten barreras estructurales y culturales señaladas por investigaciones previas, existen entornos universitarios que logran generar dinámicas más incluyentes gracias a factores como la apertura generacional y la diferencia con contextos rurales más restrictivos. Así, la vivencia estudiantil confirma los avances institucionales descritos en algunos casos del marco teórico, pero también matiza su alcance al mostrar que la inclusión puede sentirse de manera diferenciada según el entorno y la cultura universitaria.
Expresar la identidad en la universidad: percepciones de seguridad y libertad
La posibilidad de expresar abiertamente la identidad de género u orientación sexual en los espacios universitarios constituye un indicador clave del grado de inclusión y respeto hacia la diversidad. Al indagar si tienen seguridad para hacerlo, Cloe dice “Siento que sí, o sea pues a mí nunca se me ha discriminado en ese aspecto aquí en la escuela. Aunque sí un pequeño inconveniente en los baños, mi problema de todos los días ¿no? Siento que, al momento de entrar al baño de niños, como que sí, los niños se llevan como que, no sé si lo sienten incómodo o por ratos como que se asustan…Pero siento que hay lugares en los que sí puedo expresarme libremente y hay lugares en los que siento como que no… a veces hay uno que otro maestro como que no congenia del todo, o sea sí se nota su incomodidad al momento de tratar conmigo”, sobre este mismo tema Mag comentó “…pues yo no he tenido como que esa discriminación, sí me he podido expresar. Pero bueno, no tanto cómplice de que por los baños y todo eso, pues a mí me da igual. Pero pues yo a veces sí me siento incómodo aquí en el colegio”, Rox agregó “te dan más seguridad y por mi parte no me siento menos, o sea me siento de mayoría…cuando regreso a mi casa es como que, en realidad, o sea soy la única. Y ni siquiera lo digo, o sea solo aquí, o sea literal solo aquí”, coincidiendo Juju dijo “Pues en mi caso, no tengo ningún problema de demostrarlo. Pues como te mencionó mi compañera, o sea, realmente estamos ya en una época, en una generación en la cual pues como que ya no te juzga por lo que te gusta o por lo que eres. Y pues más en el tema de la universidad, pues obviamente nosotros ya tenemos una diferente mentalidad. O sea, de que realmente no nos como que incumbe y tampoco nos debería de importar pues que le gusta o que hace cada persona. Y pues, al fin y al cabo, yo nunca he tenido algún conflicto dentro de la universidad, pues por mi orientación y por mi identidad de género”, Yayis también dijo “En mi caso, igual. Nunca, sí me siento libre de poder ser yo. Jamás me ha tocado una experiencia negativa. He estado muy cómoda” Miriam tampoco ha tenido dificultad alguna por expresarse libremente “No, realmente yo no he sentido esa inseguridad y ese miedo a decir, expresarme como tal. Tampoco es como que lo vaya a contar a todo el mundo que me encuentre, pero si me preguntan o si acaso he dado la ocasión de que se hable de eso, pues, cómodamente puedo expresarme”. Yaya finalizó diciendo “En mi caso, pues no he tenido problema con decirlo, solo que mayormente yo no lo divulgo. Ya es como de que me tienen que conocer para que sepan cuál es mi gusto, y pues al miedo y al rechazo, pues por parte de la escuela está todo bien”.
Concordando con la primera pregunta, las personas entrevistadas no han presentado mayor inconveniente en la institución en cuanto a su forma de expresarse abiertamente, con excepción de algunas miradas, pero no han sentido agresiones o represiones por este motivo.
Los hallazgos empíricos contrastan de manera interesante con lo señalado en el marco teórico. Mientras que investigaciones previas evidencian la persistencia de agresiones verbales, discriminación y exclusión hacia estudiantes LGBT+ en universidades mexicanas (Durán Rosado, 2025; Espinoza & Rodríguez Jiménez, 2020), en este estudio la mayoría de los participantes reporta sentirse libre de expresar su identidad y orientación sexual dentro del espacio universitario, sin experimentar agresiones directas. Esta percepción positiva refleja avances en la construcción de entornos más abiertos y respetuosos, en línea con los esfuerzos institucionales mencionados por autores como López Castañeda (2019) y Martínez Buenabad y Robles Serrano (2024). No obstante, las experiencias relatadas también evidencian tensiones sutiles —como la incomodidad en el uso de baños o actitudes distantes de ciertos docentes— que confirman lo planteado en la literatura respecto a la persistencia de microagresiones y prácticas implícitas de exclusión (Santos Gaucín, 2023). En conjunto, los resultados muestran que, aunque la universidad es percibida como un espacio más seguro en comparación con otros contextos sociales, aún existen áreas de mejora para garantizar una inclusión plena y transversal.
Percepciones sobre la accesibilidad de los servicios de apoyo: una mirada desde la diversidad sexual y de género
El acceso a servicios de apoyo psicológico y académico representa un componente fundamental para garantizar el bienestar y la permanencia estudiantil, especialmente en poblaciones que podrían enfrentar situaciones de vulnerabilidad como la LGBT+. Al explorar la percepción de les estudiantes sobre la accesibilidad de estos servicios, Manuel dijo “Pues desde mi experiencia que yo estuve yendo un tiempito con la psicóloga… es una de las cosas que siento que también te hacen sentirte en confianza y sentirte bien aquí en la universidad. Sé que ahorita ya no está la psicóloga que estaba antes, pero la verdad a mí me agradaba mucho ir… era como liberador para mí. Porque aparte de que me entendía, me escuchaba, siento que también me ayudaba mucho a entender cosas de mí. Y pues sí me ayudó mucho en un proceso en el que yo estaba pasando por cosas difíciles. Yo siento que sí ayuda mucho bastante. Y, es más, hasta yo a los demás con los que hablaba les decía, les recomiendo ir con la psicóloga porque la verdad sí te ayuda bastante”, sobre este tema Nando agregó “Pues son muy accesibles, digo, no ponen restricciones de que si eres gay o lesbiana o trans no puedes utilizar ya sea la biblioteca o algún espacio público de la universidad. Creo que están abiertos para todos los estudiantes, sea cual sea su orientación sexual, gustos o preferencias”, Juju opinó “Pues no sé qué opinar al respecto, porque las pocas veces que he ido a los servicios de psicología, o sea, como que abarcan lo básico, o sea, más que nada en lo emocional y en lo sentimental, pero siento que no tienen como que esa área como que centrada más de parte de la comunidad LGBT. Es decir, como que sí es bueno que aborden esos temas emocionales, pero como que tal vez no están como que más enfocados de parte de la comunidad”. Concordando con el comentario, Yayis mencionó “Pues en mi caso, fue muy pocas veces en las cuales acudí al departamento. Sí no siento que sea un tema al cual se le tome la importancia que debería tener. Creo que es algo a lo que se le debe dar bastante visibilidad, que es algo que sí no noto que la universidad aplique” y Miriam complementó “En la institución como tal, pues tampoco como que se vea tanto la actividad en esa área, y lo poco o mucho que han hecho, pues tampoco es como que se dé mucho a conocer o hablar. Y, por ejemplo, las áreas como habían mencionado de los psicólogos y todo eso, pues tampoco es como que se hable tanto de ese tema” y finalmente, en Yaya afirmó “En mi caso yo tuve una situación la cual la psicóloga me ayudó un poco en ese tiempo, y pues en mi caso pues no lo continué, pero pues sí me ayudó bastante”.
Sobre los servicios de apoyo para estudiantes de la diversidad sexual, estas personas perciben que no hay restricciones para su acceso por razón de su orientación, sin embargo, no perciben que haya atención precisamente para la comunidad, con relación a los temas que se abordan, por ejemplo, en atención psicológica, sino, que es un servicio general, que es eficiente para su función.
Los resultados coinciden en parte con lo señalado en el marco teórico respecto a la relevancia del acompañamiento psicológico y académico como pieza clave de la inclusión educativa (Rodríguez y Hernández, 2023). Tal como relatan les participantes, estos servicios generan confianza, apoyo emocional y bienestar, lo cual impacta positivamente en la permanencia universitaria. Sin embargo, también se revela una brecha importante: mientras la literatura destaca la necesidad de que los programas de apoyo sean sensibles y específicos a la diversidad sexogenérica (Durán Rosado, 2023), en la práctica los servicios se perciben como generales y poco especializados en atender las realidades de la comunidad LGBT+. Esta distancia refleja lo que estudios como el de Acuña-Rodríguez (2021) advierten: los avances institucionales suelen quedarse en medidas incipientes, sin consolidar una política integral. Así, aunque no se identifican barreras explícitas de acceso —lo cual marca un progreso frente a las experiencias de exclusión documentadas en otros contextos (Espinoza & Rodríguez Jiménez, 2020)—, persiste el reto de transitar de un apoyo universal a uno que reconozca y atienda las necesidades particulares de este estudiantado.
Discriminación y exclusión en la vida universitaria: experiencias presenciadas y vividas
Explorar si estudiantes LGBT+ han vivido o presenciado situaciones de discriminación o exclusión en el aula o en otros espacios universitarios permite visibilizar cómo se manifiestan, reproducen y, en algunos casos, se naturalizan formas de violencia simbólica y estructural dentro de la vida académica, es por lo que se les preguntó sobre ello y la primera respuesta fue sobre un incidente, Nando lo contó así “Bueno, sí, en nuestro caso. Hubo un momento donde con Cloe estábamos en las canchas de fútbol y las personas de intendencia empezaron a hacer comentarios sobre que estábamos haciendo cosas malas e indebidas en esa área, pues no había nadie más, solo estábamos él y yo. Y empezaron a lanzar comentarios de qué fuimos a hacer ahí y hasta se nos acercaron a cuestionarnos, y al final estaban riendo, como un tipo de burla. Es algo que se notificó en su momento y que les llamó la atención. Pero creo que eso cuenta como en un caso de que tal vez algunas personas aún tienen sus mentes cerradas y piensan que por ver a dos chicos estando juntos vayan a hacer cosas indebidas y más en espacios públicos”. La experiencia de Mag fue “Sólo algunos comentarios de que, por ejemplo, en cuatro pasados cuando íbamos a llevar los papeles (de prácticas profesionales), nos dijeron que él (responsable del servicio) era como que muy homofóbico y nos trataba diferente… Al contrario, a mí me daba como que confianza”, sobre esta misma persona Cloe dijo “Aunque sí se sintió un poquito raro al principio, daba la información de que los papeles y por la asignación del lugar y todo eso, como que sí nos miraba de cierta manera… cuando fue lo de la conferencia, justamente estábamos nosotros en la parte de adelante. Y sí como así nos miraba un tanto raro”, asimismo Juju afirmó “Puedo decir que sí, no tanto como de mi experiencia, pero sí he notado como de otras situaciones, las cuales a veces como que te excluyen las mismas personas de la comunidad. Es decir, a veces como que te juzgan ya sea por tu forma de vestir o por tu forma de ser, incluso a veces más como que rasgos físicos. Y pues es muy notable, o sea, en ese caso, pues no sé cómo abordarlo, pero sí he notado aquellas situaciones que a veces entre la misma comunidad como que se excluyen y pues al fin y al cabo pues está mal, porque al fin y al cabo en el área de la universidad pues deben ser más como que inclusiva, pero pues son ellos mismos los cuales como que suelen tener los mismos conflictos y los generan”, en este mismo sentido, sobre sus pares, Yayis dijo “Pues, en mi caso personal, no. Únicamente cuando alguien nuevo se entera de que, pues yo soy gay, sí es como la sorpresa de que, ¿a poco? No puede ser, no aparentas y ajá, pero pues de ahí en fuera, y sé que no lo hacen con malas intenciones. Y pues no estoy acostumbrada, así que, ¿un caso negativo? No”. De igual forma, Miriam coincidió “…como había comentado a mi compañera, pues cuando me preguntan y se enteran de mi orientación, pues sí como que es más sorpresa, ya sea porque, ah, es que no parece, tu comportamiento o tu forma de ser, siempre de esos estereotipos”, y Yaya expresó algo similar “Pues tampoco me he tenido ningún caso negativo y pues, solo he notado que hay razones de hacer comentarios fuera de lugar a personas de la comunidad, y pues, solo sería que cambiaran esa parte”.
Como se puede observar, no han sido víctimas de discriminación por parte de alguna persona de la universidad de manera explícita, a excepción de un incidente que informan fue atendido responsablemente en su momento, debido al desconocimiento sobre el tema. Es importante señalar que una persona percibe discriminación entre sus compañeros de la misma comunidad que estudian en la institución por diversas razones.
Según lo anterior, se corrobora parcialmente lo señalado en el marco teórico, donde se documenta la persistencia de discriminación explícita y agresiones verbales hacia estudiantes LGBT+ en universidades mexicanas (Durán Rosado, 2025; Espinoza & Rodríguez Jiménez, 2020). Si bien en este estudio no se reportan experiencias de exclusión sistemática o recurrente dentro de la institución, sí aparecen incidentes puntuales —como comentarios ofensivos del personal de intendencia o actitudes homofóbicas en áreas administrativas— que reflejan la vigencia de prejuicios y prácticas excluyentes. Esto coincide con lo descrito por Ruiz Utrilla y Evangelista García (2022) sobre la brecha entre discursos institucionales de inclusión y la reproducción cotidiana de desigualdades en el ámbito universitario. Además, los testimonios que aluden a la sorpresa o cuestionamientos estereotipados cuando alguien revela su orientación sexual confirman la presencia de microagresiones y estigmas sutiles, en línea con lo que Santos Gaucín (2023) denomina “homofobia simbólica”. Incluso la exclusión dentro de la misma comunidad LGBT+, señalada por une de les participantes, da cuenta de tensiones internas que complejizan la construcción de espacios inclusivos, lo que respalda el planteamiento del marco teórico respecto a la necesidad de transformar prácticas y no limitarse a políticas declarativas. En conjunto, los hallazgos sugieren que, aunque la universidad ofrece un entorno relativamente más seguro que otros contextos, la inclusión plena aún enfrenta resistencias y desafíos en las interacciones cotidianas.
Capacitación docente y diversidad: percepciones sobre el trato y el conocimiento del profesorado
La formación del profesorado en temas de diversidad sexual y de género es un factor clave para construir entornos educativos respetuosos, seguros y verdaderamente inclusivos. Al preguntar a les estudiantes LGBT+ si consideran que el profesorado está capacitado para atender con respeto y conocimiento estas diversidades, se tuvieron opiniones diversas, por ejemplo, Cloe piensa “Sí. En mi opinión, siento que las maestras son más abiertas en ese aspecto, las mujeres. Porque siempre se acercaban a preguntarme por mis pronombres, cómo me gusta que me llamen, y sí eran como que un poco delicadas en ese aspecto, al no tratar de ofenderme o hacerme sentir mal. Pero los maestros sí es como que un tanto raro. Porque sí me vieron como que un poquito...Pasó más que nada con los chefs. En el aspecto de que no puedes venir maquillado. Y cada que decían esos puntos sólo se me quedaban viendo, y a mí la verdad me da igual. Pero sí se siente como que un poco raro por parte de ellos. Aunque sí ha tratado de cambiar el chef. Ya como que intentó abrirse un poquito en ese aspecto..., siempre está abierto a escucharnos y así. Y hasta ahorita, la verdad, trata de ser un poco inclusivo en sus palabras, dice compañeres, dice todes. Y sí, o sea, como que trata de... Le intenta”, por su parte, Manuel expresó “Pues yo no he vivido ninguna experiencia similar. En general, siento que los profes como que tratan de mantenerse como al margen. Como que no meterse en ese ámbito como para no causar ningún conflicto o algo así. Pero quizá me gustaría un poco más que se les diera pláticas. A pesar de que hay unos que sí lo intentan y otros que solo se mantienen al margen. Aun así, como que incitarlos a ellos a conocer un poco más sobre nosotros. Sobre todo, esto... Tratar de acercarse también. Porque siento que el hecho de que se mantengan al margen es porque quizá tienen una especie no sé si de miedo o algo que simplemente no se quieren acercar como para... ¿Cómo se dice? Relacionarse con sus alumnos que son así… Pero hay unos con los que sí tiene un poquito más de confianza, relajo y todo eso, que son las personas heterosexuales (refiriéndose al resto del grupo). Mayormente hombres. Entonces sí hay una diferencia. Sí, un poco. Pero tampoco es como una falta de respeto, simplemente es como... Como con más confianza”, al escuchar esto, Cloe intervino “Tratan de no tocar ese tipo de tema. O sea, lo ven y lo respetan en cierto aspecto, pero no tratan de aventarse más a ello”, Manuel continuó diciendo “Y sobre todo se me hace muy importante el hecho de que los profes tengan en cuenta esto de preguntarle a las demás cómo quieren ser tratados, sus pronombres. Yo siento que es algo en lo que uno como estudiante se siente más en confianza e incluido. Porque cuando simplemente asumen que eres de esta forma o asumen tus pronombres, como que te excluyen. Te encierran en una caja y tú te quedas ahí. Y pues como es un profe tampoco puedes ir a decirle que no, háblame así. Porque tampoco le vas a venir a exigir algo que no es”. Sobre el mismo tema Rox expresó “…todos tratan de mantenerse al margen. Porque yo pienso que prefieren evitarlo para no meterse en cosas…Entonces yo creo que por eso es mejor, lo evitan. Como mencionan, yo en general no he sentido ninguna discriminación por parte de ningún maestro, pero sí siento más confianza con algunos. Me parece bastante peculiar que sean hombres. En el caso de uno que me está dando asignatura libre (formación integral), que es el maestro Alejandro, él es muy abierto a estos temas. Yo creo que por mi caso me hace sentir bastante seguro y bastante en confianza. Y el maestro Roberto, que nos da inglés y francés… lo he estado comentando este cuatrimestre, y sus clases, yo siento que son como que mi espacio y mi lugar feliz. Porque él trata de incluirnos a todos”. Juju dijo sobre esto “Pues, puedo decir que 50-50. Es decir, no he tenido ningún conflicto con un maestro, o sea, más como que abordando en el tema de ser parte de la comunidad. Pero sí he notado que algunos maestros docentes, sí están como que capacitados tienen en cuenta acerca de la comunidad LGBT. En el caso, había una maestra que daba clases acerca de sexualidad y algo relacionado a los géneros. Y me gustaba mucho cómo lo explicaba, es decir, sabía cómo diferenciarlo, si siempre dejaba tareas al respecto. Y en el caso hay un maestro igual que siempre habla en inclusivo, o sea, al principio es algo raro, o sea, porque casi no suelen usar el lenguaje inclusivo los docentes, pero al fin y al cabo no es algo que me molesta y pues es algo que me gustaría pues resaltar, que es algo pues, no decir como fuera de lugar, pero es algo como que te llama la atención al momento en que lo oyes”. Yayis opinó sobre el tema “Son muy pocos los docentes que siento yo que, como comenta mi compañero, tienen esa pauta. O sea, por ejemplo, sólo puedo mencionar a una docente que sí de verdad se interesa en eso, que como dice el compañero, pues es inclusiva y todo. Y yo diría que no todos los docentes están capacitados para ello. Son muy pocos y muy contados”, Miriam dijo al respecto “Concuerdo con las opiniones de mis compañeros, que los profesores no del todo están capacitados, pero una o dos personas de los docentes están tratando de relacionar e incluir la diversidad de orientaciones que hay hablando el lenguaje inclusivo. Y de hecho sí, como que cuando lo escuché por primera vez, como que sí me sorprendió, porque no todos los profesores lo han hecho y son muy pocos los que lo hacen, pero no es algo incómodo, sino que se siente bien saber que hay maestros que sí comprenden esa parte”, Yaya complementó “Y pues basado en lo que ya mencionaron, pues sí hay profesores que han sido muy inclusivos en esa parte. Y pues a veces hay situaciones en clases que nos dicen “todas, todos, todes”. Y eso es muy bueno porque pues no nos sentimos fuera de lugar”, Cass, quien se integró a la entrevista, mencionó “Igual para complementar un poco, sí he notado que la mayoría de los profesores de la universidad te tratan con el respeto que se debe y siempre tratan de incluirte, no importa qué género te reconozcas completamente, pero igual hay algunos que no son así y realmente se nota despectivamente cómo te tratan y cómo te ven realmente. Entonces sí he tenido algunos maestros experiencias negativas en ese aspecto… sí he tenido en algunas ocasiones cuando maestros realmente han tenido actitudes despectivas hacia mi persona, incluso algunas acciones que no van muy de acuerdo a la forma educativa, pero pues nada que sobrepase. Sólo son como acciones pequeñas que a pesar de que ellos piensan que no se nota, pues sí, la gente, bueno, al menos yo sí lo noto.”
Sobre la percepción sobre la preparación de profesorado para atender a estudiantes de la diversidad, se puede observar que hay opiniones divididas, consideran que sus docentes los tratan con respeto, y que incluso intentan usar el lenguaje incluyente, pero, por otra parte, también perciben por las actitudes de ellos, que hay quienes prefieren no meterse en el tema. Se destaca que, según las personas entrevistadas, sus docentes mujeres son quienes están más sensibilizadas sobre el tema y notan una diferencia en el trato con relación a sus docentes hombres.
Al igual que la literatura advierte, la capacitación docente resulta indispensable para evitar la reproducción de prácticas discriminatorias y, en cambio, promover el respeto hacia la diversidad sexogenérica. Las percepciones de les estudiantes reflejan que existen esfuerzos aislados de algunos docentes —especialmente mujeres y ciertos profesores sensibilizados— que buscan incluir lenguaje no sexista, preguntar pronombres y generar confianza en el aula. Sin embargo, también se evidencia la falta de preparación generalizada del profesorado, la evasión del tema o actitudes ambiguas que derivan en microexclusiones, lo que confirma lo señalado por Ruiz Utrilla y Evangelista García (2022) respecto a la distancia entre las políticas institucionales y su aplicación en la práctica cotidiana. Esta disparidad demuestra que, aunque existen avances, la formación inclusiva aún es incipiente y depende más de iniciativas individuales que de un compromiso estructural, reforzando la necesidad de una capacitación sistemática y transversal para todo el personal académico, como recomienda lal literatura.
Espacios seguros y grupos de apoyo: percepciones sobre el compromiso institucional con la comunidad LGBT+
La existencia de espacios seguros y grupos de apoyo específicos para estudiantes LGBT+ representa una dimensión fundamental del compromiso institucional con la equidad y la inclusión. Al indagar si la universidad promueve este tipo de espacios, las respuestas de les participantes están relacionadas con actividades esporádicas, por ejemplo, Cloe mencionó “El único aspecto en general que muestran es la feria. Y la hacen de que una vez al año. O sea, fuera de ahí. Diciendo que, durante el mes, que es solo en junio. Literalmente solo en junio. O sea, no buscan como de más ahí. Es para la foto también”, Nando coincidió “Es para la foto y está como que muy... De que ah, pues apoyamos. No es algo que se mantenga durante todo el ciclo escolar. Yo creo que es un punto donde la universidad falla demasiado. Y lo veo desde el punto también de al publicitar la escuela. Porque si nos damos cuenta en las redes sociales. Solamente vemos fotos de parejas heteros. O de hombres, cuando promocionan la escuela para que se inscriban. Solo son personas heteronormadas”, Rox intervino “Y te das cuenta de que en la escuela no solamente existen esas personas. Hay una gran comunidad”, sobre esto, Nando continuó “Y si se dice que es una escuela inclusiva. Y que respeta a todo tipo de personas. Pues no se está haciendo visible en ese aspecto. Entonces la universidad no da como el apoyo que se le debería dar. Porque al final somos parte de. Y también queremos ser visibles, porque muchas personas allá afuera. Que tal vez quisieran estudiar acá. Pensarían que tal vez por su orientación no serían aceptados o serían discriminados. Porque no se dan cuenta que también son aceptados en este espacio”, al escuchar esto, Manuel complementó “Y eso es un miedo real que hay como personas partes de la comunidad. el hecho de entrar a estudiar en un lugar es lo primero que piensas, que si descubren o quizá ven tu orientación o ven tu forma de expresión, tú vas a recibir discriminación. Y es muy normal que en las escuelas no haya apoyo por parte de los profesores o las autoridades. Al momento de tú reportar discriminaciones de ese tipo”; en ese sentido, Nando apoyó el comentario “Y es que eso es muy notorio, porque cuando tú entras en una escuela te tratas como de mantenerte al margen y no demuestras lo que realmente eres en los primeros días. Ya cuando van pasando los días te das cuenta de que tal vez sí sea un lugar seguro y ya te vas saltando poco a poco, y pues no está bien, porque no te debes de sentir mal por expresar como eres desde el primer día. Y ocultarlo”. Por su parte, Juju opinó “La verdad es que no… realmente no se han dado esa tarea como que fomentar algún grupo de apoyo o un espacio seguro para personas de la comunidad, porque a pesar de que digamos que la universidad es algo más cómoda y segura, pero al fin y al cabo siempre va a haber una situación que otra. Y el hecho de que no exista esa área de apoyo pues nunca sabemos, o sea, nunca se sabe pues cuándo se va a necesitar y hasta qué grado de gravedad puede afectar a aquella persona”, Yayis apoyó diciendo “Pues lo mismo, no creo que haya una comunidad, al menos que yo esté enterada. Tampoco noto como que el interés de que exista, así que pues, no”, Miriam coincidió “… tampoco sé de eso. Pero sí sería bueno que se implementara más que nada para tener esa seguridad de poder acercarte allá y pues expresarte con mayor libertad”, percepción que también Yaya comparte “…no hay ese interés de grupos, pero en el año pasado creo que se hizo, lo cual pues fue un buen inicio. Y pues quisiera que se implementara más las actividades para la comunidad” y finalmente Cass dijo “Igual, concuerdo, no ha habido alguna actividad en general para la comunidad. Lo que sí es que algunos de los alumnos en sus jornadas académicas han aplicado algunas conferencias para un tipo de turismo para la comunidad, pero pues más allá de que la escuela se incluya, pues no, realmente sólo fue como parte de la comunidad estudiantil que de la escuela”
En la opinión de las personas entrevistadas, las acciones en pro de los temas sobre diversidad sexual son contadas, realizadas aisladamente. Perciben que hace falta reforzarlas e incluso notan que no les toman en cuenta en la imagen institucional, misma que se difunde en redes sociales y medios impresos, considerando que se expresan en ella estereotipos de hombres y mujeres. En ese sentido, se les preguntó qué se pudiera hacer para mejorar esta situación, Rox dijo firmemente “Yo creo que darle, como lo hacen desde las redes sociales, darles publicidad, o sea no solo subir fotos. Yo noto las fotos de la universidad. Bastante como dicen, heteronormadas. De personas con ropa… a lo que es un hombre….entonces creo que es buscar la inclusión en todos y que todos se den cuenta, y como comentaban hace rato, creo que todos entramos fingiendo ser otra persona o tratando de ocultar la persona que eres… En mi caso yo entré….tratando de estar al margen, porque yo sí sufrí discriminación en la prepa…pues ya los maestros me veían mal, en las aulas como que me mantenían vigilada, entonces yo creo que entré con ese miedo aquí a la universidad de que vuelva a pasar lo mismo, pero al final cuando entras te das cuenta de que la universidad es segura, eso no se puede negar, pero lo que sí es necesario es que las demás personas se den cuenta”, sobre este tema Manuel opinó “Yo siento que no es necesario también que publiquen banderas de colores, no tiene que ser tan obvio, como dicen mis compañeros; incluyendo a personas parte de la comunidad en sus fotografías, en los eventos; porque como dice ella literal, yo siento que escogen al hombre que sea más masculino, más atractivo; pasan de salón en salón y eligen…los que son más masculinos, más hombre heterosexual, atractivo, blanco, musculoso, y es en donde cae la falta de expresión de género, porque no solamente está tu orientación sexual. Sino la manera en la que te expresas”. Nando complementó “Y no solo en la publicidad, hasta en las fotos que publican de eventos, a los mismos les toman fotos”, sobre esto Rox finalizó “Desde que entran a la universidad, hasta que salen, prácticamente son los mismos a los que les toman fotos”.
Según las personas participantes, desde la imagen institucional se puede empezar a reflejar la diversidad universitaria, incluyendo a estudiantes LGBT+, a personas de comunidades originarias, de diversa complexión, etc., ya que, según su percepción, se deje dejar de proyectar en su publicidad a los hombres y mujeres que encajan en los estereotipos de ser masculino y femenino, en sus palabras “heteronormados”, y que muestren la realidad de la comunidad estudiantil, para que, quien aspire entrar a estudiar a la institución, se vea identificada en ella y entienda que hay un espacio donde puede expresar se en libertad.
En este caso, mientras que la literatura subraya el papel clave de los programas de acompañamiento, redes estudiantiles y campañas de visibilización para garantizar inclusión (Rodríguez y Hernández, 2023; Clavijo et al., 2024), les participantes describen acciones esporádicas, concentradas en fechas conmemorativas y carentes de continuidad, lo cual limita su impacto. Asimismo, la ausencia de grupos de apoyo permanentes y la percepción de que la publicidad institucional reproduce estereotipos heteronormados contrastan con los esfuerzos normativos y programas pioneros reportados en universidades como la UNAM, la UdeG o la UV (López Castañeda, 2019; Martínez Buenabad & Robles Serrano, 2024; Universidad Veracruzana, 2024). En línea con lo señalado por Ruiz Utrilla y Evangelista García (2022), esta distancia entre discurso y práctica refuerza la idea de que la inclusión no puede restringirse a políticas declarativas ni a gestos simbólicos, sino que requiere transformaciones estructurales y sostenidas que hagan visible a la pluralidad estudiantil en la cotidianidad universitaria.
Percepciones sobre políticas institucionales de inclusión y protocolos contra la discriminación
Esta sección expone los resultados relativos al conocimiento y la percepción que manifiestan las personas entrevistadas respecto a las políticas institucionales y los protocolos orientados a la inclusión de estudiantes LGBT+, así como aquellos diseñados para prevenir y atender situaciones de discriminación, al preguntarles sobre el tema, Nando contestó primero “…La Maestra Cristina lo dijo, es un memorándum, creo que está pegado ahí en lonas….porque el día que yo fui a…el día que nos pasó lo de las canchas, fue cuando vi a la Maestra y me dijo que se acababa de firmar esa cosa, ese fue el nombre (refiriéndose al Pronunciamiento cero tolerancia al acoso sexual, hostigamiento sexual y todas las formas de violencia) contra la discriminación, la violencia y todo eso, entonces dijo que no era aceptable, porque apenas se les platicó (al personal) y que vengan y hagan ese tipo de comentarios…Entonces creo que si lo miras sí existe, pero no lo conocen… si no te pasa pues no, no sabes si de verdad se está aplicando o no … al final es pues no tener miedo porque están agrediendo tu persona, tus gustos y te están juzgando tal vez desde su perspectiva porque ellos creen que al ser homosexual, y es un chico, vas a estar haciendo cosas indebidas, cuando no es así; eso ya serían como ideologías que tienen, que son erróneas, estereotipos”, Juju explica desde su experiencia “Pues la única que he escuchado es que no se acepta ningún tipo de discriminación. Es decir, si hay que tratar de manera muy despectiva, ya sea por tu género, identidad o orientación sexual, pues eso se amerita lo que es la expulsión. ¿Y de qué tan efectivo ha sido? No puedo decir que haya sido tan efectivo, porque sí han habido casos, pero no tan graves, pero aún así no existe una sanción por aquellos problemas que han existido. O sea, como que siempre es como que nomás de que no lo hagas porque te puede ir mal, pero realmente sucede, pero como que lo dan como que por volar. O sea, nunca se adentran más en el tema, como diciendo de que, pues va a pasar, pero si no llegara a pasar, pues ¿qué se haría en esa situación?, con un argumento similar, Yayis, Miriam, Yaya y Cass, sólo saben que no se permite la discriminación porque algunas docentes se los mencionaron, pero no pudieron mencionar un documento, política o estrategia de forma explícita, lo que evidencia la falta de difusión de la normatividad institucional.
Los hallazgos evidencian una discrepancia notable entre la existencia formal de políticas institucionales de inclusión y la percepción del estudiantado respecto a su efectividad y aplicación. Mientras que el marco teórico subraya la importancia de normativas, protocolos y lineamientos institucionales para garantizar la equidad y prevenir la discriminación (Durán Rosado, 2023; López Castañeda, 2019; Ulises, 2022), las experiencias de las personas entrevistadas muestran un conocimiento limitado de estos instrumentos. Nando, Juju y otros participantes coinciden en que, aunque existen pronunciamientos como “Cero tolerancia al acoso y discriminación”, su difusión es insuficiente y su aplicación percibida como irregular, lo que genera incertidumbre y desconfianza en la protección institucional. Este hallazgo coincide con lo reportado por Acuña-Rodríguez (2021) y Ruiz Utrilla & Evangelista García (2022), quienes señalan que la brecha entre discurso y práctica constituye un obstáculo recurrente en la construcción de entornos educativos inclusivos. Así, aunque las universidades han desarrollado políticas y protocolos alineados con estándares internacionales, su impacto real depende de mecanismos de difusión efectivos, seguimiento constante y formación del personal académico, elementos que, según las percepciones del estudiantado, aún requieren fortalecerse.
Influencia de la identidad sexo-genérica en las oportunidades académicas y profesionales
A continuación, se presentan las percepciones del estudiantado LGBT+ respecto a la influencia que su identidad sexo-genérica ha tenido en el acceso, desarrollo y reconocimiento de oportunidades académicas y profesionales dentro del contexto universitario. A través del análisis de sus testimonios, se busca identificar si dicha identidad ha representado un factor de ventaja, neutralidad o desventaja en su trayectoria formativa, así como las dinámicas institucionales, relacionales o simbólicas que pudieran estar incidiendo en estos procesos, sobre esto, Rox comenta “Creo que no, en mi caso creo que no, pero igual todavía como dentro de mí existe el miedo de que mejor como que procuro cómo voy a ir presentada en dado caso de que vaya a asistir a algo, vaya a participar en algo, porque siento yo que nunca falta la persona que va a decir algo o va a opinar algo; entonces… cuido como que la imagen que doy; no debería de pasar, pero a mí todavía me pasa eso, entonces sí, creo que es como que un lado de ambos, Nando contó su experiencia sobre un docente, “En lo negativo, tal vez podría decir que sí porque, pues muchas veces cuando te expresas, bueno, yo soy una persona muy expresiva, y siento que, bueno…cuestión de los maestros, me ha como que jugado en contra con cierto profesor que, este, luego la agarra contra de ti por cómo eres…tal vez también él sea parte de la comunidad pero es de otras ideologías pero considero de que sí”, al escuchar esto, Cloe amplió la información sobre esta persona “No tuvo las oportunidades que nosotros tenemos ahora, puede ser que hay sido de una generación que no tuvo las mismas oportunidades, donde se mantenían cerradas y que al momento de ver a una persona que se expresa tal cual, y no tiene miedo…puede ser el resentimiento…Y siento que, por parte de él, sí hay ciertos favoritismos”, Nando retomó la experiencia y continuó diciendo “... una vez nos dejó un trabajo… y él decía que teníamos que hablar de nuestro equipo, de las personas que están ahí, y obviamente nuestro equipo teníamos que hablar sobre nosotros, si nos genera algunos problemas, y se hizo el comentario y, hizo un comentario interesante que nada que ver, y ahí es donde nos dimos cuenta de que a él no le gusta la manera en la que te expresas y en la que eres”, sobre el motivo del tipo de comentarios del docente, el mismo Nando dijo “…justamente son solamente las mismas personas a las que cada cuatrimestre que da clases trata de... no sé si trata de perjudicar o como manera de llamar la atención. Pero en mi caso yo le he visto que cada cuatrimestre que me da clases, de alguna u otra manera, por un sí o por un no, me tiene que reprobar en el primer parcial. Entonces, o sea, yo lo veo así. Y concuerdo con mis compañeros que también son parte de la comunidad de otras...En otros cuatris también ha pasado entonces tienen ese como esa idea de que pues el maestro sí se las traiga contra los que somos parte de la comunidad”. Miriam, Yaya y Juju dijeron que no ha influido su condición en oportunidades, éste último concluyó “… tu identidad o tu orientación sexual no te debe dar ni ventaja ni desventaja alguna dentro de la institución, porque todos valemos pues por igual, o sea no debe haber ninguna diferencia”.
De acuerdo con lo expresa en la sección anterior, el estudiantado dice que no han tenido limitaciones en las oportunidades a académicas o profesionales por causa de su orientación sexual, pero sí reportaron un incidente, para ellos recurrente, con un docente, con quienes identifican tener una relación complicada, ya que perciben que, el trato es muy rígido hacia estudiantes de la diversidad sexual.
Los resultados del estudio reflejan una tensión entre los avances normativos e institucionales en materia de inclusión educativa y la experiencia concreta del estudiantado LGBT+. Aunque, como plantea el marco teórico, la existencia de políticas, protocolos y programas de acompañamiento es esencial para garantizar la equidad y prevenir la discriminación (Durán Rosado, 2023; López Castañeda, 2019; Ulises, 2022), las percepciones de los estudiantes muestran que su conocimiento y aplicación son limitados. Si bien la mayoría de los participantes, como Miriam, Yaya y Juju, consideran que su orientación sexual no ha representado una desventaja formal en el acceso a oportunidades académicas y profesionales, otros relatos evidencian experiencias de discriminación encubierta o favoritismos percibidos por parte de docentes, como en el caso de Nando y Rox, quienes identifican actitudes rígidas o juicios ideológicos en ciertos profesores. Esto coincide con lo documentado por Acuña-Rodríguez (2021) y Ruiz Utrilla & Evangelista García (2022), quienes señalan que la brecha entre políticas inclusivas y prácticas cotidianas constituye un obstáculo persistente. Los testimonios subrayan la importancia de que la inclusión no solo sea normativa, sino que se traduzca en prácticas docentes sensibles, acompañamiento efectivo y una cultura institucional que reconozca la diversidad como un valor central en la formación profesional.
Recomendaciones estudiantiles para fortalecer la inclusión de personas LGBT+
Seguidamente se expresan las propuestas de las personas entrevistadas respecto a los cambios, estrategias o mejoras que consideran necesarias para que la universidad avance hacia una inclusión efectiva de estudiantes LGBT+. Las respuestas permiten identificar demandas específicas orientadas a la transformación institucional, tanto en el plano normativo como en las prácticas pedagógicas, administrativas y culturales. El primero en responder es Nando, quien con seguridad afirma “Pues sería como capacitarlos (a los maestros) O sea, de que no... siento que no nos deben de ver como bichos raros o algo que está fuera de lo normal porque al final de cuentas somos personas normales como todos los demás, lo único que está... bueno, lo que nos diferencia es nuestras preferencias sexuales; cosa que no deben de importar porque pues al final es gusto de cada quien, pero siento que sí, en cuestión de ser gay o lesbiana, pero en el caso de ser una persona trans, sí sería como que una idea de decir de que, ah, no, o sea, en el mundo existen diferentes tipos de personas. Y habrá personas de que, como Cloe, le da igual la manera en que le llamen, pero hay personas que no, o sea, de que les ha costado llegar hasta donde están, de identificarse como son, tal vez han luchado desde mucho tiempo para poder ser libres y sentirse cómodos, y llegar a un espacio donde te traten de una manera que no te gusta, es como de que, ah, todo lo que ya viví, todo lo que ya pasé, todo lo que ya luché no vale la pena, entonces sí sería como indicado el hecho de capacitarlos en ese aspecto, de decir, existen tal tipo de personas y siempre es importante preguntar cómo quieren que los traten”, sobre el personal docente, Cloe continuó diciendo “O sea, el concientizarse de que no es la primera ni la última persona que te va a llegar de este modo. Tiene que mentalizarse que de una u otra forma va a tratar con personas así. Ya no sean alumnos tal vez, sino personas de ambiente laboral…considero que uno, pues la creación de espacios de apoyo hacia el colectivo LGBT, o sea realmente trae personas que estén capacitadas 100% y que tengan el conocimiento de cómo tratar a las personas de la comunidad, es decir, qué temas deberían abordar, así de qué consejos o qué soluciones proponer, dependiendo pues del apoyo que necesiten. Y pues al fin y al cabo, pues también decirle a los maestros que sean un poquito más inclusivos en el tema del lenguaje, porque como lo mencioné hace rato, tal vez no es tan usado, porque tal vez dicen “es que estamos en una institución y debe ser algo más formal” pues al fin y al cabo, como ya mencioné el ejemplo del maestro anterior, o sea realmente, pues como que no afecta, pero también pues como que es un cambio notorio a la hora pues de hablar acerca de qué tan inclusivo es hacia la comunidad LGBT” sobre esto, Yayis dijo su opinión “Pues yo pienso que la universidad debería darle más visibilidad, el interesarse en crear algún movimiento, tal vez incluso impartir pláticas al respecto, conferencias y todo, yo creo que ayudaría mucho, sobre todo igual, algo importante creo que es dejar de verlo como un tabú, es algo que todavía sucede, y no solamente con la sociedad en general, incluso hasta personas mismas de la comunidad que pues tienen miedo hasta la fecha en decir qué son, pero pues sí, diría eso, como que la universidad se interese en dar ese apoyo”. Insistiendo con el personal docente, Miriam propuso “…capacitar más que nada también a los profesores, como había comentado mi compañero, tener un espacio donde se pueda pues capacitar a los profesores tanto en los temas, porque siendo sincera pues algunos no conocen sobre el tema o cómo tratar a las personas así, o como todo lo que conlleva eso.”; desde su perspectiva Yayis dice que la universidad podría “…hacer actividades, igual fomentar los grupos de ayuda, y también pues que se dé como que más, no diría promoción, diría como que más visibilidad al tema y para que ya se empiece a procesar el tema y no sea realmente un tema tabú”, Cass fue un poco más allá y concluyó la sección diciendo “…que se le dé más visibilidad y participación no sólo a las actividades escolares, sino también un poco a las actividades externas que pueden haber en el municipio como tal, o en algunas otras actividades para que se note que la universidad está siendo parte crucial para que el apoyo a la comunidad sea visible, que no sólo sea igual internamente la comunidad, sino también que expanda un poco más”
Como se puede percibir, el estudiantado propone la realización de actividades para la concientización y visibilización de la diversidad sexual, la capacitación al personal docente, la vinculación otros sectores de la sociedad y que todo este trabajo vaya encaminado a romper o acabar con el tabú que consideran que sigue existiendo entorno a las preferencias no heteronormadas. Es importante destacar que todas las respuestas estuvieron enfocadas a sus docentes, no mencionaron al resto del personal, ya sea administrativo o directivo, cuando se les preguntó si ellos deberían ser capacitados, Rox dijo “Yo creo que, como nosotros tenemos más contacto con los maestros, sí, es concientizar, con el directivo, como no tenemos tanto contacto con el susodicho (el Rector), en mi caso no lo siento tan necesario, cuando se acerca al alumnado, creo que es bastante respetuoso hasta cierto punto, no busca meterse en cosas específicas, habla en general para todos. En el caso de los administrativos, ahí sí depende, o sea, varían, hay varios maestros que sí tratan de adecuarse, porque al fin y al cabo todos somos personas, somos lo mismo, solamente lo que nos diferencia es nuestra orientación, pero yo creo que en general para todos sería concientizar, y en dado caso de que pase algo o suceda algo, es buscar como que alternativas para que esta persona se sienta más segura y plena en las instalaciones de la universidad”, Manuel concordó con la respuesta y mencionó “…a pesar de que no tenemos tanto contacto con ellos, pero es importante también que ellos sepan cómo actuar en el caso en el que nosotros tengamos que interactuar o haya algo, incluso los directivos. Siempre va a haber una situación en la que tengamos que recurrir a ellos y es importante que ellos también sepan de cómo somos, de qué es lo que somos, que no tengan estos estigmas o estas ideas erróneas, porque siento que incluso pasa mucho con los hombres, que piensan que porque una persona es gay, si tú le hablas o tú le acercas, es porque quieres con esa persona o a huevo (a fuerza) de querer tener algo con él o le estás ligando cuando no es así, o sea, somos como todas las personas, solo cambia lo que te gusta, pero no significa que te guste todo, no porque te guste un hombre o una mujer significa que te va a gustar todo”. Sobre el trabajo de concientización, Mag dijo que se podría ampliar hacia el resto de la población estudiantil “Aparte de los maestros y directivos y todo eso, yo creo que igual en general para los alumnos, porque a mí se me ha tocado como dos veces que entrar al baño y estoy lavándome las manos y hay personas que entran y se empiezan a burlar o esperan que yo me quite de lavarme las manos para que ellos puedan irse a lavar las manos, pero esos son estudiantes, y en una ocasión yo les dije que “no te voy a comer” y agarré y me salí, y se quedarse como que serios, porque sí estaban diciendo esas cositas, y pues obviamente que era porque yo estaba”, asimismo Cloe recordó una anécdota “Sí, pasa, siento que a veces por miedo o tal vez le tienen miedo a lo desconocido más que nada, porque sí me ha tocado que a veces paso con Nando al baño y de que estamos en el espejo y viene un niño y de que se lava las manos súper rápido y con la misma se va”, a lo que Nando contestó “Si no es contagioso”, respuesta que provocó la risa de las demás personas. Manuel reflexionó sobre esto último y dijo “Justo por eso siento que es importante hacer este tipo de eventos donde se concientiza a la gente. También yo creo que tiene que haber espacios en los que se nos invita a nosotros parte de la comunidad como para expresarnos ya ante las personas, a dar nuestros puntos de vista, nuestra opinión. Nosotros también hablar de todo esto e invitarlos a ellos a que también se eduquen al respecto” Finalmente, Nando afirmó sobre la importancia de la frecuencia de la realización de actividades “Y es importante hacerlo, no solamente en el mes de junio, que es donde todo se pinta de arcoíris y ¡Ah sí, vamos a ser LGBT friendly!, cuando muchas veces en los demás meses no, no gay, feo…y entonces es como este debe ser siempre”
Si bien las universidades mexicanas han avanzado en la formulación de políticas inclusivas, la experiencia cotidiana del estudiantado LGBT+ revela desafíos persistentes que requieren atención integral. Como plantea el marco teórico, la existencia de programas de acompañamiento, redes estudiantiles y normativas contra la discriminación constituye un pilar fundamental para garantizar la equidad y el respeto a la diversidad (Durán Rosado, 2023; López Castañeda, 2019; Ulises, 2022). No obstante, las percepciones recogidas muestran que estas acciones, aunque significativas, aún no siempre se traducen en experiencias consistentes de inclusión en el aula y en los espacios universitarios.
Los testimonios de Nando, Rox y Cloe ilustran cómo ciertos docentes, por ideologías personales o actitudes rígidas, pueden generar barreras sutiles o explícitas, afectando la participación y seguridad del estudiantado LGBT+. Estos relatos coinciden con lo documentado en estudios previos sobre la brecha entre la normativa institucional y las prácticas cotidianas (Acuña-Rodríguez, 2021; Ruiz Utrilla & Evangelista García, 2022). Por otra parte, estudiantes como Miriam, Yaya y Juju perciben que su identidad sexo-genérica no ha limitado sus oportunidades, lo que resalta la heterogeneidad de experiencias y la importancia del contexto y del compromiso individual del profesorado.
Imaginarios sobre una formación profesional con respeto a la diversidad sexual
Las voces de las personas entrevistadas ofrecen una mirada sobre cómo debería configurarse una formación profesional que integre el respeto a la diversidad sexual como un valor institucional fundamental. Esta sección presenta los imaginarios compartidos por estudiantes sobre los principios, prácticas pedagógicas y entornos institucionales que permitirían construir una universidad más equitativa, plural y respetuosa de las identidades sexo-genéricas; sobre esto, Cloe comentó primero “Es que no tiene nada especial, somos personas normales; el simple hecho de que nos guste otra cosa no nos tiene que tener una formación especial como tal, porque se supone que nos deben de tratar iguales, no tiene nada que ver el aspecto de que si nos gusta esto o no”, al escuchar esto, Manuel complementó diciendo “Y el permitirte también expresar tu expresión de género. Yo creo que la universidad no tiene ningún problema con eso, pero si lo sigue manteniendo así, pues yo creo que está bien. Incluso en el ámbito laboral, el que te permitan expresarte por el hecho de que, por ejemplo, te gusta maquillarte o te gusta ponerte uñas o te gusta vestirte de tal manera, usar blusas o lo que te gusta usar, que se te permita, que no haya esta discriminación en la que por ser varón o de que tengas, o sea, si seas hombre o mujer, por decirlo así, físicamente o lo que tengas entre las patas, a huevo tengas que vestirte de que pantalón, venir todos los días con pantalón. Tú eres mujer, tienes que ponerte falda, pero yo no me identifico como mujer, no me quiero expresar de esa manera, yo me siento incómoda con faldas; entonces yo siento que hay que ser un poco más abiertos en contra de eso, tanto en lo académico como en lo laboral, y permitir esta expresión de género. Yo no digo que no pueda haber uniformes, porque hay empresas que manejan uniformes o manejan una presentación quizá específica, pero yo siento que siempre hay que tener en cuenta lo que es la identidad de la persona y respetarla, no hacerla encajar en algo que no es, en lo que socialmente es considerado correcto”, Rox compartió una reflexión que va poner en perspectiva a su institución en comparación con otras “…yo creo que la universidad, a diferencia de otras que hay aquí en Valladolid, está bastante abierta a que cada persona pueda expresarse de la manera que desee. Yo creo que hay universidades que como la Normal (escuela), que es como un uniforme bastante estricto, calcetas de 10 centímetros, zapatitos bien boleados, falda todo bien planchado, tu moño…entonces yo creo que en este punto se tiene que educar también a los maestros para que ellos también aprendan a ser inclusivos con los alumnos que van a tener en su futuro. Creo que eso le falta a esa escuela, viene siendo igual que a UPN, y en otras universidades. Creo que en ese punto y ese aspecto la universidad sí está bastante adelantada a eso, pero sí son cambios mínimos que también debe de haber para que siga habiendo diversidad, mantener, y cada día buscar avanzar más, o sea, seguir con eso. Con respecto a la vestimenta, Cloe expresó “Yo creo que es el hecho de que no tengamos uniforme, siento que es una muy buena ventaja, ya que no te limita lo que puedes ponerte, sino es con lo que tú te sientas cómodo”. Con relación al uniforme, Mag cuenta una anécdota en el cumplimiento de sus labores estudiantiles “…cuando pasamos lo del desfile, yo pensé que a mí me iban a decir que me corte el cabello, o no sé, o cosas así. Y ese era mi miedo. Ya cuando salimos y nos dieron la libertad de ir con el cabello suelto y así, pues yo dije, bueno, está bien”, Cloe participó en el mismo evento y dijo al respecto “Sí, justamente igual ese era mi miedo, de que en qué fila me iban a meter, el de niños o el de niñas. Por lo mismo quería estar en la parte de adelante o agarrando un banderín o algo, porque no me sentía cómodo en la fila, o sea, justamente porque obviamente me iban a meter con los niños, tal vez. De hecho, como que no encajaba muy bien en ese aspecto y buscaba como huir de ahí para sentirme cómodo conmigo”, Mag la interrumpió “Y de hecho, las dos, o tres veces estábamos justo en medio de niñas y de niños. Y sí, muy cómodos.”
De acuerdo con lo expresado, la mejora en torno a la formación profesional, desde la percepción de las personas entrevistadas, no tiene un elemento especial, que deba atender alguna necesidad diferente a la de los demás estudiantes, pero insisten en que la institución debe ofrecerles espacios que permitan la expresión o manifestación se sus identidades, haciendo referencia a la ropa, por ejemplo
Lo anterior refuerza la idea de que la inclusión educativa en el nivel superior no puede limitarse a la existencia de políticas, programas o normativas, sino que debe traducirse en experiencias concretas de respeto, seguridad y reconocimiento de la diversidad sexual y de género (Durán Rosado, 2023; Ruiz Utrilla & Evangelista García, 2022). Aunque algunas universidades mexicanas han avanzado en la implementación de estrategias institucionales, los relatos de los estudiantes muestran que la vivencia cotidiana de la inclusión es heterogénea y está condicionada por factores como la actitud del profesorado, las normas de vestimenta y los espacios de interacción social.
Cloe y Manuel coinciden en que la formación profesional no debería ser distinta para el estudiantado LGBT+, pero insisten en que la universidad debe ofrecer condiciones que permitan la expresión plena de la identidad. Esto incluye la libertad de vestimenta, la posibilidad de manifestar la identidad de género sin restricciones y la eliminación de barreras simbólicas o culturales que limiten la participación académica y social. Rox reconoce que, comparada con otras instituciones, su universidad es más abierta en estos aspectos, aunque subraya que la formación del profesorado en pedagogías inclusivas sigue siendo un área de mejora fundamental.
Las experiencias compartidas por Mag y Cloe evidencian que incluso pequeños cambios, como permitir la libre elección de vestimenta o la reorganización en actividades grupales, pueden tener un impacto significativo en la sensación de seguridad y pertenencia del estudiantado LGBT+. Estos ejemplos coinciden con lo planteado en el marco teórico: la inclusión se materializa en la cotidianeidad, en acciones que respeten y reconozcan la diversidad como un valor central de la comunidad universitaria (Rodríguez y Hernández, 2023; Pérez & Gómez, 2022).
Percepciones entre pares sobre la orientación sexual
Las respuestas a esta pregunta permiten visibilizar cómo las y los estudiantes LGBT+ perciben la mirada de sus compañeras y compañeros de aula respecto a su orientación sexual. A través de sus relatos, se evidencian tanto experiencias de aceptación y solidaridad como manifestaciones sutiles —y a veces explícitas— de rechazo, incomodidad o indiferencia. Manuel es el primero en opinar “…me pasa mucho eso con algunos compañeros, que el hecho de que creen que, porque a mí me gustan los hombres, me van a gustar ellos. Entonces ellos tienen estas actitudes en las que se sexualizan o como que hacen cosas así, como creyendo que a mí me va a gustar”, Mag cuenta su percepción “Como uno de esos que apenas te das vuelta a verlo y se empiezan a hacer señas sexuales…como de insinuación, “sobre esto, Manuel opina “…siento que lo hacen por la parte de que es gracioso, es broma, porque él es así, obviamente le va a gustar o lo va a tomar como gracioso o así. Siento que el hecho de que ya convivamos bastante tiempo, que llevamos como año y medio juntos, hace que ya sepamos cómo es el carácter de cada quién, ya sabemos cómo relajea y ya nos acoplamos a eso. Pero siento que no quita el hecho de que sí es un poco extraño el hecho de que la mayoría de los hombres a mí me pasa de que piensen que porque a mí me gustan los hombres significa que me van a gustar ellos. Entonces es como de que es un poco incómodo porque él no es así.”
Al escuchar los comentarios de sus compañeros, Rox hace un análisis de lo expresado “Yo creo que lo que estoy viendo ahorita, creo que nunca me había percatado de eso, que es muy diferente la reacción de lo que pasa con los hombres gay a cómo nos pasa a nosotras. Creo que a ustedes los sexualizan mucho más y les toman como que más a burla. En mi caso, la verdad a mí nunca me ha pasado eso. En mi salón, creo que todos me tratan con respeto, yo los trato a todos con respeto, son muy amables, todos son muy amables, me hacen sentir en confianza, pero sí me hace bastante, digamos, ruido escuchar que, digamos, no diariamente, pero al menos hasta cierto tiempo, ellos tengan que pasar como que este tipo de burlas o este tipo de cosas que les dicen. En mi caso no me pasa y estoy agradecida por eso. Espero que no me pase porque yo tengo un punto que todavía estoy trabajando y es que a mí sí me cuesta mucho cuando llega a ese punto de discriminación. Es que sí me afecta, a mí sí me afecta y hace como que me reprima otra vez, pero pues agradezco que todos en mi salón sean bastante abiertos a todo eso y creo que porque en mi salón hay bastante gente diversa. Entonces creo que eso ayuda a que nadie nos trate mal o nos trate diferente, todos sabemos que somos compañeros y hasta allá”. En este mismo sentido, Cloe dice su opinión “En mi salón siento que nadie nos hace como que, de menos, nos tratan como una persona más, o sea, no por el simple hecho de que sí somos esto o somos lo otro, nos van a tratar diferente. Se incluyen en ciertas cosas, sí nos tratan normal, se acercan, nos hablan y sí nos respetan en ese aspecto. En general, en la generación como tal, siento que sí hay personas que sí son como que muy así, ¿no? O sea, como que se ven o cuchichean cosas o tal vez, pero el número de personas así no es tanto. O sea, como que muchas ya están concientizadas y mentalizadas sobre este aspecto y no nos tratan diferente”, Manuel afirma que “Siento que eso destaca mucho de la universidad, el hecho de que la mayoría de los que estamos aquí, todos, la mayoría de los alumnos tienen un respeto. Yo veo que sí hay bastante respeto en cuanto a las identidades de los demás, porque jamás, jamás me ha tocado ver que un grupo de personas esté agrediendo físicamente o burlándose de una persona por cómo se ve, cosa que sí me ha pasado en otras escuelas que me ha tocado ver. O sea, yo no lo he vivido, pero sí he visto cómo se burlan de otras personas por sus expresiones de género. Entonces, a mí me resalta mucho el hecho de que aquí no he visto eso, yo no he visto eso. Yo siento que la escuela es algo que promueve mucho desde que yo lo vi cuando entré, es el hecho de respetar a tus compañeros, respetar a las demás, ponerte en el lugar de esas personas, tener empatía y eso ayuda un poco más”, sobre esto, Cloe amplió su respuesta “Sí, la escuela, siento que literalmente la escuela, la mayoría de la escuela es de personas de la comunidad. Puede que no muchas la hagan visible o se identifiquen al 100%, pero yo siento que eso ayuda bastante, que casi toda la escuela es parte de la comunidad. Y pues eso siento que no hay el rechazo tampoco, porque siento que de cierta manera sí nos entienden.
Según la respuesta de las personas entrevistadas, se percibe que hay un ambiente respetuoso entre sus pares, que, si bien existen situaciones que consideran que son broma, como insinuaciones por parte de sus compañeros heterosexuales, en general no han sufrido discriminación; también señalan que esto se debe a que la escuela ha promovido esto y que el que haya varias personas de la comunidad LGBT+´ ayuda a sentirse con más seguridad y confianza para ser como realmente son.
Con esto se confirman que la inclusión educativa en la educación superior va mucho más allá de la existencia de políticas, programas o normativas; se materializa en las experiencias diarias del estudiantado, en la forma en que se reconocen y respetan sus identidades sexuales y de género (Durán Rosado, 2023; Ruiz Utrilla & Evangelista García, 2022). En este sentido, los relatos de los estudiantes evidencian que, aunque las universidades mexicanas han avanzado en estrategias institucionales y programas de sensibilización, la vivencia cotidiana de la inclusión es heterogénea y depende del compromiso de la comunidad académica.
Manuel y Mag reflejan situaciones de sexualización o burlas sutiles, que, aunque se presentan en un contexto de confianza entre pares, revelan cómo ciertas prácticas sociales aún reproducen estereotipos y microagresiones. Rox, Cloe y otros participantes resaltan, sin embargo, que la apertura de su universidad, la existencia de un estudiantado diverso y la promoción institucional de valores inclusivos, generan un ambiente en el que el respeto y la empatía predominan. Esto coincide con lo planteado en el marco teórico: la inclusión efectiva se construye en la cotidianidad, en acciones que permiten a los estudiantes expresar su identidad libremente y sentirse parte integral de la comunidad universitaria (Rodríguez y Hernández, 2023; Pérez & Gómez, 2022).
Las experiencias compartidas sobre la libertad de vestimenta, la organización en actividades grupales y la posibilidad de manifestar la identidad de género evidencian que pequeñas medidas pueden tener un impacto significativo en la seguridad, autoestima y bienestar del estudiantado LGBT+. Al mismo tiempo, los relatos subrayan la importancia de la formación del profesorado en pedagogías inclusivas, de manera que las políticas institucionales no se queden en el papel y se traduzcan en prácticas concretas dentro del aula y la convivencia diaria (López Castañeda, 2019; Martínez y Sánchez, 2022).
Además, la percepción de los estudiantes pone de relieve el valor de los colectivos estudiantiles LGBT+, que actúan como espacios de acompañamiento, resistencia y articulación política, fortaleciendo la cultura universitaria inclusiva y promoviendo la equidad y el respeto como normas sostenibles en el tiempo (Ruiz y Evangelista, 2022). En conjunto, estos hallazgos sugieren que la gestión educativa inclusiva requiere no solo de normativas y programas específicos, sino de un cambio cultural institucional, en el que el respeto a la diversidad sexual y de género sea vivido y compartido cotidianamente por toda la comunidad académica.
Reflexiones finales de participantes en la entrevista
Para finalizar la entrevista, se les preguntó si deseaban emitir algún comentario final, ampliar información u otro asunto relacionado con el tema. La primera en hablar fue Noemí “Pues yo pienso que sí hay una aceptación en el salón, pero saliendo del salón como que ya no. ¿Qué pasa? Por ejemplo, de mi comunidad, en el salón está mi compañero, que, pues igual es de mi pueblo, y con ellos igual está uno, ya saben quién es, cuando yo viajo con ellos, cuando yo viajo con ellos, de que aquí hacemos de que los chistes de que yo soy lesbiana y toda la cosa y ellos lo escuchan y todo, o sea, no me dicen nada. Pero no hay una aceptación más allá de salida de la escuela, porque, por ejemplo, cuando nos vamos o salimos y así, escucho que hacen de que esos chistes por ejemplo de que, que van a ir a ver chicas, que no sé qué cosa, y a mí me incluyen, pero a mí me lo cambian y me dicen, no, “y a ti te buscamos un chavo”… y yo digo, “ah, va”, digo, escucho las cosas que dicen, no digo nada, no los contradigo… porque todavía me cuesta decirlo como, como tal. Y es que lo saben y se dan cuenta, pero no lo quieren aceptar, no sé si porque les incomoda o no sé, o nada más creo que porque cuando yo los topo en mi pueblo, pues es como que diferente. Y es como que me ven con mis amigos heteros, de la iglesia, además, creo que puede ser que no lo aceptan...Por ejemplo, en las clases de inglés, o sea, cuando empiezan a estar allí de que, con sus chistes, con Rox (la otra chica lesbiana). A veces veo, a veces veo su cara de, de mi compañero (el de su comunidad). Y, y la verdad, no sé si por eso, pues a veces sí siento que me vean como que me gusta. O sea, así no sé, siento todavía, todavía siento ese peso de decir. O sea, no sé si porque están esperando que yo de verdad les confirme y les diga también que soy así. Y pues igual no es algo que tampoco les vaya a decir porque todavía no, o sea, no estoy lista”, a lo que Manuel complementa “Y tampoco es que tengamos la obligación de hacerlo”, Cloe insistió en ello “Andar divulgando la sexualidad de las personas pensando que no es lo correcto. Sí lo hacemos, jaja, pero es cierto que no es lo correcto. Y si lo hacemos, lo mantenemos entre nosotros, tampoco lo vamos a ir divulgando ¡Ay, ¿de qué es esto? ¿De qué es esto?” En este mismo sentido, Manuel afirma tajantemente “Ay, por ejemplo, tú como persona tampoco tienes la obligación de andar saliendo del clóset con todo el mundo. O sea, yo siento que no va a cambiar tu trato porque te veas que eres uno o lo otro. Entonces, a veces la gente tiene ese miedo, pero pues no tenemos el deber, el deber más que nada de hablar diciendo, es que hola, yo soy Manuel, soy gay. Hola, yo soy Mag, soy tal cosa, así. O sea, no, no, no es como el que sea tan necesario.” Al respecto Rox comentó “Sí, yo creo que desde que entramos aquí a la universidad, yo no vi la necesidad de decir, sabes que yo soy así, así. Creo que todos se dan cuenta y si no, pues no tiene nada de malo preguntar, oye, ¿cómo te gustaría ser tratada? Pero sí, tampoco siento la necesidad y mucho menos, o sea, en ningún lado. En mi caso, nunca tuve la necesidad de salir del clóset con mis amigos, solamente yo llegué un día y les dije, ¿sabes qué? Tengo novia y ya…todos respetaron y hasta ahorita me ha pasado que todos respetan. Entonces, sí, creo que, como menciona aquí mi compañera de shippeo, no es tan bueno, para las comunidades no es tan normalizado. Pero me siento un poco identificada porque igual en mi casa, es como que lo saben, toda mi familia ya lo sabe, de verdad, mis tíos, todos lo saben, pero mis papás todavía no lo aceptan, no lo asumen. Entonces sí es bastante fuerte, como que es, y bastante liberador hasta cierto punto, como que llegar aquí a la universidad y ser quién eres. Es como que ya te da esa confianza, te da esa libertad, te da ese ser tú y ya”. Sobre la aceptación y cambios experimentados durante su estancia en la universidad Cloe reflexionó “El círculo social, igual, siento que tiene mucho que ver. Si pones una foto mía del primer día, tiene nada que ver con lo que soy ahora. O sea, no tiene nada que ver, y siento que el rodearme de las personas correctas me ayudó a crecer y a expresarme y asimilar ciertas cosas sin miedo de que me van a juzgar o algo así, porque siento que de cierto modo ellos me alentaron a expresarme sin miedo.” Sobre la confianza entre pares académicos en la universidad, Manuel dijo “…yo siento que la haremos sentir más en confianza cuando está con nosotros, porque hablamos de muchas cosas de nosotros. Pero siento que con nosotros quizá otras relaciones amistosas o gente con la que se relacionan no es tan así. Entonces yo siento que la universidad promueve también un poco el hecho de que somos varias personas, somos de la comunidad y nos hacemos como amigos y nos abrazamos entre nosotros.”
Yayis cierra su participación haciendo una reflexión sobre la expresión de la identidad en completa libertad en espacios universitarios “…no tener el peso o miedo de sentirte señalado, porque hasta hoy en día sigue ocurriendo esta situación en la que tienes que ocultarte de cierta forma porque la sociedad sigue sin verlo bien, de alguna manera. Y pues yo creo que sí, aunque no lo parezca, el no tener ese peso de ocultarte ayudaría mucho”.
Finalmente, se hicieron comentarios sobre el currículo de su licenciatura y la inclusión de temas sobre la diversidad, Cass explica “Incluyendo un poco igual algunos planes educativos dirigidos a la comunidad, por ejemplo darle un poco más de visibilidad al turismo, en este caso a la carrera de turismo, el turismo rosa, que se toque un poco más a fondo esos temas, porque pues tal vez sí se tocan en algunas clases y en algunos tipos de turismo, bueno en algunos cursos como tal, pero realmente no se toca a fondo un programa educativo para eso, entonces es como que no nos forma profesionalmente para seguir ese tipo de turismo, entonces se enfocan en otros tipos de turismo más alternativos, más convencionales, que en el turismo rosa que no tiene una visibilidad profesional todavía, pero tampoco se le está dando la visibilidad académica, entonces no se le da un seguimiento como tal…ahora que estamos en noveno, no se ha tocado más que en algunos tipos de asignaturas y se ha visto como temas, no como asignatura como tal, o no se ha visto como que más específico, sino general, en alguna asignatura, por ejemplo... En la jornada (académica) Ah, en “Enfoques turísticos” se vio el turismo rosa, pero se vio como un tema, no se vio como tal, como una asignatura”, sobre esto mismo Yayis dijo “…no únicamente verlo nosotros como una forma de turismo, pues existen las asignaturas libres (de formación integral), también agregar alguna respecto a ello, porque yo creo que funcionaría más de muchas de las que están hoy en día”, en palabras de Juju “…realmente lo del turismo rosa fue así muy light, y al fin y al cabo podemos decir que, pues en otros lugares sí se ha desarrollado, ya sea como en la Ciudad de México, hasta incluso, pues, Cancún o Mérida, o sea, realmente tienen un gran desarrollo del turismo rosa, porque tal vez tienen otro tipo de desarrollo, tal vez turístico y también educativo, de que, pues, como que ahí no lo ven tan tabú, o sea, lo ven más normal, de aquí, …igual la asignatura de sexualidad e identidad de género, pues es algo interesante desde mi opinión y perspectiva como parte de la comunidad LGBT, y he notado que incluso personas, o sea, mis mismos compañeros, a veces les complicaba mucho el tema de identificar, pues, cuál es la diferencia entre identidad, orientación y expresión, o sea, son esos temas que, pues, se abarcan tanto en la comunidad, y, pues, son temas que son, pues, de cualquier persona, porque al fin y al cabo cada quien tenemos una forma de ser, de expresarnos y de, obviamente, de sentir, y, pues, a veces lo vemos como que muy fuera de lo común, porque no lo vemos como de que muy común en nuestra propia casa, es decir, a veces no nos dicen de que, de que, ay, actúas así porque tal vez tienes ciertos gustos, pero al fin y al cabo es el mismo estereotipo que se inculca dentro de la casa, entonces, tal vez, implementar lo que son ya sea, pues, más clases o más temas enfocados en la comunidad LGBT, pues, tal vez como, no sé si es como una materia así como ética, tal vez algún tipo de ética de la comunidad LGBT, o sea, algo más así, con tal de, pues, tener un cambio dentro de tu desarrollo profesional y académico”. Yaya agregó “…que se hagan las actividades y las materias, pero que sea para todos, no sólo para que lo puedan elegir de la comunidad, sino que también sea una forma de concientizar a los demás de que no es malo tenerse a la comunidad y que, es más, que vean otra perspectiva y así puedan apoyarnos si sentimos sus lados”, finalizó.
De acuerdo con los comentarios de las personas participantes, es importante que los temas sobre la diversidad sexual se incluyan en los planes de estudios universitarios, con la finalidad de concientizar y visibilizar, y, en el caso de turismo rosa, que su análisis en las clases sea más extenso, no sólo como tema, ya que representa una fuente de empleo, y posible desarrollo en el contexto de la ciudad.
Como muestra la teoría revisada, la igualdad formal no siempre se traduce en igualdad sustantiva (UNESCO, 2023; Durán Rosado, 2023), y los relatos de las y los estudiantes corroboran esta tensión entre normativas y vivencias concretas.
Por un lado, participantes como Manuel, Cloe y Rox destacan un ambiente de respeto y confianza dentro del ámbito universitario, gracias a la presencia de un estudiantado diverso y al fomento institucional de valores inclusivos. Este entorno les permite expresar su identidad sin miedo, fortaleciendo su autoestima, desempeño académico y proyección profesional (Rodríguez y Hernández, 2023). Estos hallazgos coinciden con estudios previos que señalan que la gestión educativa inclusiva impacta directamente en la experiencia estudiantil, siempre que se combine con acciones concretas de acompañamiento y sensibilización docente (Martínez y Sánchez, 2022; Pérez & Gómez, 2022).
Por otro lado, voces como la de Noemí evidencian que la aceptación puede ser parcial o situacional, limitándose al entorno universitario y mostrando tensiones al interactuar con comunidades externas, familiares o espacios sociales tradicionales. Esto refleja cómo la discriminación persiste de manera sutil, y cómo la inclusión efectiva requiere no solo políticas, sino un cambio cultural que atraviese todas las esferas de la vida de los estudiantes (Ruiz Utrilla & Evangelista García, 2022).
Además, los comentarios sobre el currículo universitario subrayan la necesidad de incorporar de manera explícita y profunda contenidos sobre diversidad sexual y de género, así como el turismo rosa, no solo como temas opcionales, sino como parte integral de la formación profesional. Las percepciones de Cass, Yayis y Juju muestran que integrar estos contenidos en asignaturas específicas y actividades inclusivas no solo fortalece la preparación profesional del estudiantado, sino que también contribuye a concientizar a toda la comunidad universitaria, promoviendo empatía y ciudadanía crítica.
Finalmente, el estudio resalta el papel de los colectivos estudiantiles y del profesorado, quienes actúan como mediadores de inclusión y apoyo, fortaleciendo la confianza y fomentando un ambiente donde la diversidad es reconocida como un recurso enriquecedor. Como concluyen los participantes, la verdadera inclusión implica eliminar el miedo al señalamiento, permitir la expresión auténtica de la identidad y generar espacios de aprendizaje y desarrollo profesional equitativos y respetuosos.
En síntesis, estos hallazgos confirman que una gestión educativa inclusiva requiere combinar políticas institucionales, formación docente, apoyo psicosocial, participación estudiantil y revisión curricular, de manera que la diversidad sexual y de género se integre como un eje central de la equidad y de la formación profesional en la educación superior.
CONCLUSIONES
La discriminación es uno de los principales El El presente estudio analiza las percepciones y experiencias de estudiantes universitarios LGBT+ en torno a la gestión educativa inclusiva y su relación con la formación profesional en instituciones de educación superior en México. Si bien se reconocen avances en la creación de espacios seguros y en la libertad de expresión de identidades, persisten barreras vinculadas a actitudes discriminatorias, limitada sensibilización institucional y aplicación desigual de políticas de “cero tolerancia” frente a la violencia y el acoso.
Los hallazgos señalan que, aunque la universidad permite a los estudiantes expresarse con mayor libertad que en contextos conservadores, existen limitaciones relevantes. Entre ellas se encuentran la ausencia de servicios de apoyo psicológico especializados, la reproducción de estereotipos heteronormativos en la promoción institucional y la falta de continuidad en actividades sobre inclusión, generalmente concentradas en el mes de junio. Asimismo, se observa que las asignaturas de formación integral abordan la diversidad de forma superficial, por lo que se plantea la necesidad de integrarla explícitamente en los planes de estudio y capacitar al personal docente y administrativo para atender adecuadamente situaciones de discriminación.
Finalmente, los participantes destacan la importancia de generar espacios permanentes de apoyo y visibilizar la diversidad en la vida universitaria cotidiana y en la publicidad institucional. También sugieren ampliar estas investigaciones a otros contextos, incluyendo comunidades interculturales e indígenas, y analizar factores culturales que perpetúan actitudes discriminatorias. En conjunto, el estudio enfatiza la urgencia de diseñar políticas y prácticas sólidas que garanticen equidad, respeto y reconocimiento a la diversidad sexual y de género, fortaleciendo así la formación profesional y la construcción de entornos educativos inclusivos y democráticos.
AGRADECIMIENTOS
Con profunda honestidad agradezco la confianza que las y los estudiantes tuvieron conmigo para contar sus experiencias tanto profesionales como personales. Por más acciones de visibilización y respeto.
ANEXOS
Guía de preguntas para grupo focal
Tema: Gestión educativa inclusiva y formación profesional de estudiantes LGBT+
¿Cómo describirías tu experiencia general como estudiante LGBT+ en tu universidad?
¿Sientes seguridad expresando abiertamente tu identidad de género u orientación sexual en los espacios universitarios? ¿Por qué sí o por qué no?
¿Qué tan accesibles consideras que son los servicios de apoyo psicológico o académico para estudiantes LGBT+ en tu institución?
¿Has vivido o presenciado situaciones de discriminación o exclusión en el aula o en otros espacios universitarios? ¿Podrías compartir un ejemplo?
¿Crees que el profesorado está capacitado para atender con respeto y conocimiento a la diversidad sexual y de género? ¿Qué acciones destacarías, positivas o negativas?
¿La universidad promueve espacios seguros o grupos de apoyo para estudiantes LGBT+? ¿Has participado en alguno de ellos?
¿Conoces alguna política o protocolo institucional sobre inclusión o contra la discriminación? ¿Consideras que se aplica de manera efectiva?
¿Sientes que tu identidad ha influido en tus oportunidades académicas o profesionales dentro de la universidad? ¿Cómo?
¿Qué cambios o mejoras propondrías para que tu universidad sea un espacio verdaderamente inclusivo para estudiantes LGBT+?
¿Cómo imaginas una formación profesional que integre el respeto a la diversidad como parte de sus valores centrales?
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