Jiménez, B. et al.; revista Sciéndo ingenium, v. 21, n. 3, pp. 31 – 42, 2025.
1. INTRODUCCIÓN
La evaluación del desempeño docente en la Universidad Nacional (UNA, Costa Rica) comenzó en 1999 con
la creación del Programa de Evaluación Académica, cuyo objetivo era identificar fortalezas y debilidades del
personal docente para mejorar los procesos académicos. Inicialmente, la evaluación se aplicó a solicitud de
las direcciones académicas; sin embargo, a partir de 2003, se estableció como un proceso institucional regu-
lar. En 2004, se introdujo un sistema de evaluación basado en áreas temáticas para mejorar la interpretación
de los datos y fortalecer las competencias docentes, promoviendo la autoevaluación y el desarrollo profesio-
nal. En 2006, el Programa de Evaluación y Desarrollo Profesional Docente se consolidó como un sistema
integral para la mejora continua de la docencia, reconociendo la complejidad de este proceso. Este programa,
ahora conocido como Sistema de Evaluación del Desempeño Académico (SEDA), asesora a las direcciones
de las unidades académicas en aspectos de evaluación docente, ofrece criterios y elementos para construir
modelos de evaluación en la UNA, diseña y rediseña instrumentos de evaluación, y propone opciones para
mejorar las prácticas docentes. Al abarcar aspectos técnicos, académicos y sociales, el SEDA busca promo-
ver una evaluación integral que permita identificar fortalezas y debilidades en el desempeño docente.
En la educación superior, la evaluación docente por parte de los estudiantes es crucial para la mejora continua
de la calidad educativa. Según Pacheco et al. (2018), la evaluación del desempeño docente es un “ejercicio
sistemático que, con fundamento en un conjunto de evidencias, juzga cómo llevan a cabo su labor los profe-
sores” (p. 1). Martínez & García (2017) señalan que el desempeño docente se refiere a las operaciones reali-
zadas por las personas docentes durante el proceso de enseñanza. Rodríguez et al. (2021) enumeran varias de
estas operaciones, como la planificación y estructuración de los contenidos, las estrategias didácticas, la co-
municación efectiva, el manejo de nuevas tecnologías, el desarrollo de tareas instructivas con retroalimenta-
ción, la relación asertiva con los estudiantes para asegurar su maduración y desarrollo personal, el acompa-
ñamiento en la formación, la evaluación, la inclinación hacia la reflexión y la investigación, y el trabajo en
equipo.
La UNA define la evaluación del desempeño docente como un proceso que recoge evidencias de validez y
confiabilidad, permitiendo valorar las funciones, tareas y roles del quehacer docente, y relacionar actitudes,
valores, saberes y habilidades desde una perspectiva personal, disciplinar y pedagógica en el proceso de en-
señanza-aprendizaje, tanto dentro como fuera del aula.
En este contexto, el SEDA diseña instrumentos de evaluación del desempeño docente con el objetivo de ob-
tener información consistente y sistemática, tanto cuantitativa como cualitativa, para reflexionar y promover
cambios en la enseñanza y el aprendizaje. Como parte del diseño de estos instrumentos, se utilizan ítems
abiertos, que representan un reto para el análisis debido al tipo de dato (textual) y al volumen de estos por
periodo de evaluación.
Dado lo anterior, surge como objetivo para este estudio comparar las aplicaciones de Minería de Texto en R
y ChatGPT para el análisis de ítems abiertos en evaluaciones del desempeño docente. Sumado a esto, se pre-
tende mostrar las capacidades de análisis de texto disponibles en R para procesamiento de texto (como toke-
nización, análisis de sentimientos y extracción de temas) con las capacidades de generación y análisis de tex-
to de ChatGPT y describir la eficiencia y facilidad de implementación de cada una de estas herramientas (A
Fuller et al., 2024; Li et al., 2024; Mamo et al., 2024).
Para alcanzar estos objetivos, hay que profundizar en los instrumentos que miden el desempeño docente, di-
señados por especialistas en psicometría del SEDA. El instrumento que explora la percepción estudiantil es
uno de los recursos más utilizados por las instituciones de educación superior para evaluar la labor del profe-
sorado universitario (Gómez & Valdés, 2019). Este tipo de instrumento se basa en un modelo orientado a los
resultados, en el que el estudiantado, como receptor del servicio, evalúa el desempeño del profesorado a par-
tir de su percepción (Montoya et al., 2014). Su popularidad se debe a factores como la facilidad de aplicación
y el procesamiento eficiente de la información. Hoy se utilizan cuestionarios en línea, lo que agiliza el proce-
samiento de los datos, ya que los programas informáticos permiten generar gráficos, realizar comparaciones
de puntajes, entre otros (Wellein et al., 2009).
El instrumento incluye una sección cuantitativa, compuesta exclusivamente por ítems cerrados, que permite
asignar una calificación final al docente. Sin embargo, también se utilizan ítems abiertos, en los que el estu-
diantado puede escribir en prosa su percepción sobre aspectos relacionados con la práctica docente. Las res-
puestas a estos ítems abiertos son difíciles de cuantificar y, normalmente, son revisadas manualmente por un
superior jerárquico, quien proporciona retroalimentación al docente (Peña-Torres, 2024).
El proceso de revisión de preguntas abiertas puede ser laborioso, dependiendo del número de docentes en
cada escuela o unidad académica. Tradicionalmente, la recopilación y análisis de estas evaluaciones se ha
realizado mediante métodos convencionales, que resultan limitados en cuanto a la profundidad del análisis.
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